¿Cómo elegir qué perro adoptar (y cómo él te elige a ti…)?

¿Cómo elegir qué perro adoptar (y cómo él te elige a ti…)?

Adoptar un perro es una de las decisiones más bonitas y gratificantes que tendremos en nuestra vida. Él se convertirá en nuestra familia, en nuestro compañero de batallas y en nuestro mejor amigo.

A partir de ese momento nuestra vida cambiará para siempre. Porque lo que viviremos con él/ella no lo viviremos con nadie más.

Y porque nuestra vida pasará a ser compartida con un ser vivo de cuatro patas que siente, que sufre, que disfruta…

Cuando acudimos a una protectora o a una asociación y vemos sus caritas, nos es difícil escoger solo a uno. ¡Querríamos tener una casa enorme para llevarlos a todos!

Y, muchas veces, se produce un flechazo entre un peludo y nosotros y sentimos que él/ella nos ha elegido. ¡Y seguramente así sea!

Este flechazo es importante y puede marcar nuestra elección, pero NO debemos dejarnos llevar solo por él.

Es imprescindible reflexionar antes de tomar una decisión para tener claro que tanto el perro como tú encajáis, que podrás darle todo lo que necesita y que vuestro estilo de vida es común.

¿Qué tengo que tener en cuenta antes de elegir qué perro adoptar?

    1. Su nivel de energía: Cada perro tiene unas necesidades distintas. Unos son más sedentarios y más tranquilos (tipo bulldog) y otros tienen mucha más energía y necesitan liberarla por lo que tienen que salir a correr y dar paseos mucho más largos (tipo Beagle, border collie, etc).

      Dependiendo de donde vivas, de si tienes parques cerca, de tu edad, de si estás dispuesto a darle paseos muy largos o si puedes llevarlo a hacer ejercicio, tendrás que optar por un tipo de peludo u otro.

        1. Su edad: es muy distinto tener en casa un cachorro a tener un perro senior. La mayoría de las personas prefiere adoptar un cachorro. Sin embargo, tienen más energía y, además, podemos tener sorpresas con su tamaño porque, en muchos casos, los perros adoptados son mestizos y no sabemos el tamaño del padre.

          Ocurre muchas veces que hay personas que adoptan pensando que será un perro pequeño y con el tiempo crece y deciden devolverlo porque no tienen el espacio o la fuerza suficiente para sacarlo. Y esto perjudicará mucho al perro.

          De la misma manera, es importante tener claro que un perro cachorro es más movido al principio y que un perro senior es más tranquilo. También que a un perro cachorro lo podemos educar desde el inicio (y es posible que no haya vivido ningún trauma) y un perro joven, adulto o senior puede tener algún miedo con el que haya que trabajar.

          Todas las opciones son igual de buenas y a un amante de los peludos - como nosotros - es posible que le valgan todas. Lo importante es hacerse esta reflexión para que sea una decisión bien tomada y que el perro sufra lo menos posible. 

        1. Su tamaño, fuerza y temperamento: esto no va unido. Un galgo es un perro grande, pero muy tranquilo en casa y que suele pasear de forma pausada. Aunque sea grande, puede adaptarse a casas pequeñas porque su temperamento es tranquilo.

          Sin embargo, un perro tipo bóxer tiene más fuerza, más energía y –al menos hasta educarlo – necesitas tener mucha fuerza para sacarlo a la calle porque si no, podría hasta tirarte. ¡Y no todo el mundo puede tener un perro de estas características!

          Por eso, si la persona que adopta es mayor, tiene poca fuerza, pasa mucho en tiempo en casa y puede sacarle a menudo le conviene más adoptar un perro de tamaño pequeño/mediano, adulto o senior, que sea tranquilo en casa y que al salir camine despacio. De lo contrario, podría suponer un problema para ambos.

        1. Su salud: debes conocer si el peludo tiene algún problema de salud, cuál es y cómo tratarlo porque en función de esto deberás saber si necesitas dedicarle un tiempo mayor, si tiene que acudir al veterinario con frecuencia, el coste de su tratamiento, si tiene alguna alergia y necesita un pienso especial y si puedes asumir el tiempo y el coste que tu perrito necesita.

        1. Su situación actual: cada perro es un mundo. Por eso, es muy importante saber si el peludo ha sido previamente maltratado, si tiene algún problema de comportamiento, si puede vivir con otros perros o gatos, si puede vivir con niños, si tiene ansiedad por separación o si vivía con una familia hasta ahora y no ha sufrido ningún trauma.

          Los perros sienten, sufren, tienen miedo, tienen necesidades y es importante conocer cuál es la situación de cada uno para saber cómo ayudar al perrillo a que supere sus miedos y sea un miembro más de familia.

          También es indispensable saber si puede convivir con niños u otros animales o si tiene un problema de ansiedad por separación que hará que tengamos que trabajar semanas con ellos antes de poder dejarlos solos en casa (y puede ser que, por nuestro trabajo, esto nos sea imposible y que tengamos que adoptar en verano, por ejemplo)

          Saber esto, hará que sepamos con antelación qué hacer, cómo hacer y que tengamos claro que nosotros somos la mejor familia para él y que él lo será para nosotros. Un perro es un ser vivo, no es un capricho ni un objeto por lo que tenemos que saber que podemos dedicarle tiempo y cariño a nuestro nuevo miembro de la familia.

          Y, eso sí, sea el perro que sea, va a necesitar un periodo de adaptación que será más o menos largo según el caso, así ¡ten paciencia!, necesita conocerte y conocer su espacio.  

        1. Sus necesidades y tu estilo de vida: todos los perros tienen necesidad de compañía y de afecto, necesitan hacer ejercicio, salir a pasear, socializar con otros perros, así que, si, por tu estilo de vida, tienes que estar 10 horas fuera de casa, necesitarás buscar opciones para que tu peludo no este solo (guardería canina de día, paseador, etc). ¡Plantéate todas estas cuestiones antes!

        1. Su coste: todos los perros tienen un coste ya que necesitan comida, accesorios, vacunas, cuidados veterinarios, etc. Pero en función de su tamaño, su salud y el tipo de perro el coste será más o menos elevado. Un perro grande con mucha energía necesita más comida, un perro con problemas de alergias puede necesitar un pienso especial y un tratamiento para esas alergias, un perro con problemas de salud necesita visitas veterinarias frecuentes, etc. ¡Eso sí, ten en cuenta que todos pueden enfermar y que tendrás que hacerte cargo de su tratamiento!

        1. Tu conexión con él: esto no tiene explicación posible. Surge así. Con unos perros tenemos más conexión que con otros. Ellos también nos eligen. Este punto es relevante, pero es necesario valorar antes todos los anteriores para estar seguros que, además de conectar, podemos darle todo lo que va a necesitar.

      Elijas lo que elijas (y siempre que el peludo también te elija a ti) ten claro que son animales que sienten, que tienen necesidades y que se convertirán en un miembro más de tu familia. 

      Adoptar es una decisión maravillosa, pero es indispensable una reflexión previa para estar seguros de somos la familia perfecta para él y que él/ella lo será para nosotros. Sin duda, esta es la mejor decisión que puedes tomar, pero tómala con responsabilidad. 


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